sábado


1 comentario:

el mar blanco dijo...

En la desproporción del cuerpo, se guarda el síntoma de un par de ojos en asombro, la realidad que enfrenta a a gritos pelados la superficialidad que gana terreno y derriba corazones de tierra.


Siento a cualquier deformidad, un roce de intento divino por devolver algo de caos a la norma que nos enfria el alma.